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¿Cómo preparar chucrut?

     El chucrut es mas recomendados para niños en edad escolar, consulte previamente con su pediatra. Esta receta es muy sencilla, solo necesitamos 2 ingredientes, sal marina y col. Finalmente, necesitarás 15 gramos de sal por cada kilo de col. Si tienes una balanza que pesa en incrementos de 1 gramo es lo ideal, ya que no todas las sales abultan por igual. No obstante, si no tienes, te puedes aproximar. Para darte una idea, en el caso de la que yo utilizo, 15 gramos = 1 cucharada sopera.

Ahora compartiré con ustedes la preparación paso a paso:

-Limpiar la col: deshecha las hojas externas y corta cualquier trocito negro o marrón que veas, además del tallo. Hacemos esto para minimizar todo lo posible la introducción de moho u otros organismos en nuestra fermentación.

-Cortar la col: con el tallo apoyado en la tabla, corta la col en cuartos y retira la parte blanca del corazón. En este momento deberías pesar la col para poder calcular la cantidad de sal que tienes que usar. Una col de tamaño medio suele pesar alrededor de 1 kilo. Con el cuchillo bien afilado o la mandolina córtala en tiras finas.



-Hacer capas: si has usado 2 coles, habrás acabado con 8 cuartos. Según vas cortando cada cuarto, mete las tiras en el cuenco y espolvorea con la parte proporcional de la sal que has medido. En el siguiente paso lo mezclaremos todo bien. Pero este paso ayuda a que la sal se distribuya mejor y comience a extraer los jugos de la col.


-Machacar o masajear: con la mano de mortero deberás ir golpeando y mezclando bien la col para estimular sus jugos naturales. Recuerda que estos serán la salmuera en la que se llevará a cabo la fermentación. Si no tienes mortero, también puedes hacerlo con las manos limpias, masajeando y apretando con fuerza. Y si vas a usar el jugo reservado de un chucrut anterior, añádelo en este momento.

-Rellenar al bote: chucrut en bote, listo para fermentar, rellena el bote hasta el principio del cuello, apretando la col con la mano o el mortero para eliminar bolsas de aire y que quede bien comprimido. Si la col que has usado estaba muy fresca, lo más normal es que haya soltado suficientes jugos como para cubrirla. En caso contrario, es posible que tengas que preparar una pequeña cantidad de salmuera para completar el líquido. Para preparar esta salmuera, disuelve 3 cucharadas de sal por litro de agua.


-Cerrar el bote: si estás usando un bote Fido, lo único que tienes que hacer ahora es cerrarlo y colocarlo en el lugar que vaya a ser su hogar entre 4 y 8 semanas. Recuerda que es importante que permanezca en la penumbra. No es necesario ponerle ningún peso a la col para mantenerla sumergida. Si utilizas otro tipo de bote, sí que deberás de asegurar que la col no flote a la superficie.

En resumen:



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¿Qué son los probióticos?

Son agentes bioterapéuticos o suplementos alimenticios ricos en microorganismos vivos, no patógenos (bacterias buenas), que permanecen activos en el intestino en cantidad suficiente como para alterar la microbiota intestinal del huésped, tanto por implantación como por colonización ,generando efectos beneficiosos, que mantienen y restauran el equilibrio en la flora gastrointestinal. Pero, ¿cómo actúan los probióticos en el organismo? Las bacterias probióticas sobreviven al paso por el tracto gastrointestinal y se implantan en el colon o en el intestino delgado y ayudan a mejorar la salud porque los alimentos probióticos contienen microorganismos vivos que contribuyen al equilibrio de la flora bacteriana intestinal y potencian el sistema inmunológico.

¿Para qué sirven los probióticos?

Actualmente, los probióticos han demostrado ser útiles y beneficiosos en el tratamiento de la enfermedad diarreica aguda infecciosa, en la prevención de la diarrea asociada a antibióticos, en la mejora de los síntomas de intolerancia a la lactosa y del síndrome del colon irritable, entre otras. Pero, además existen otras situaciones en las que los probióticos son útiles, aunque aún se necesitan más estudios que avalen su eficacia. Algunas de ellas son, por ejemplo, la disminución de los síntomas de asma y otras enfermedades de base alérgica, por otro lado, en personas sanas el consumo de probióticos también ha demostrado ayudar a reducir los episodios de fiebre y diarrea en niños y a reducir la duración de los resfriados, ya que potencian el sistema inmunológico.