Otro probiótico natural que podemos elaborar en casa es la kombucha, que no es más que un te fermentado, a base de SCOBY , que es un acrónimo de Symbiotic Culture of Bacteria and Yeast (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras). Y “simbiótico” significa que las cepas de bacterias y levaduras conviven en una comunidad compleja y de apoyo mutuo. Es decir, dependen las unas de las otras. De hecho, las bacterias y levaduras específicas en la kombucha son las que hacen que esta se comporte como lo hace. También, lo recomiendo más que todo en niños en edad escolar, previa consulta con su pediatra, sino existen otras contraindicaciones. Ingredientes: -1 recipiente de 2 litros. -Un SCOBY (se puede comprar en tiendas naturistas). -Té verde o té negro (4 bolsitas de té). -115 gr de azúcar (1/2 taza). -120 ml o 1/2 taza de cultivo iniciador (kombucha pura fermentada de un lote anterior). O, en su defecto, vinagre blanco destilado o vinagre de sidra de manzana pasteuriza...