El kéfir (yogurt búlgaro) es una bebida fermentada que se puede hacer
con leche de vaca o de cabra, agua o leche de coco. Muy similar al yogurt, es
rico en levadura y bacterias saludables, pero el kéfir contiene varias cepas
importantes de bacterias buenas que comúnmente no se encuentran en el yogurt.
Debido al tamaño de la cuajada del kéfir, tiene un grano más fino que el yogurt,
es más fácil de digerir. Además de las bacterias y levadura saludables, el
kéfir contiene aminoácidos esenciales, proteínas completas y una abundancia de
minerales.
Los ingredientes que necesitamos son:
-Nódulos de kéfir, estos se consiguen en línea o en las tiendas naturistas. Los nódulos
de kéfir se reproducen solos, así que un lote para principiante puede durar por
muchos años. También puedes dividir grupos de nódulos de kéfir y regalarles a
tus amigos. Como la masa fermentada, el kéfir simplemente se reproducirá, nunca
te quedarás sin ellos. Los
nódulos de kéfir pueden congelarse o secarse si quieres almacenarlos. Si
expones los nódulos de kéfir a un químico o a temperaturas extremas, pueden
morir.
- Un frasco para el kéfir. Si te haces el hábito de hacer kéfir, vale la pena
escoger un frasco que tenga justo el tamaño correcto para tus necesidades. Para
una cantidad promedio de kéfir, utiliza un frasco de vidrio de un cuarto (1
litro). El kéfir necesita una tapa que le permita respirar, misma que puedes
elaborar utilizando un filtro para café y el anillo de la tapa de un frasco de
vidrio. No
uses un envase de plástico, ya que las moléculas pueden filtrarse al kéfir. Si
lo deseas, puedes esterilizar el frasco antes de usarlo, hirviéndolo por cinco
minutos y escurriéndolo luego sobre una toalla de papel limpia.
-Una base para el kéfir. Por lo general, el kéfir se hace con leche entera.
Utilizar leche sin desgrasar le da al kéfir un sabor ácido y una textura
similar a la del yogurt, haciendo que sea maravilloso para beber solo o para
utilizar en licuados y recetas. Para obtener un kéfir todavía más espeso puedes
agregarle un poco de crema. Si prefieres no beber leche de vaca, intenta estas
alternativas:
- Agua. Puedes hacer una bebida fermentada a base de agua con el kéfir para obtener sus beneficios nutricionales. Sin embargo, asegúrate de usar agua purificada, el agua de la llave contiene químicos que pueden matar el kéfir.
- Leche de cabra. El cuerpo humano puede digerir la leche de cabra con más facilidad que la de vaca, así que es una buena alternativa si eres intolerante a la lactosa.
- Leche de coco. La leche de coco fermentada con kéfir es una base maravillosa para bebidas sanas con frutas. Usa la leche de coco más pura que puedas conseguir, sin aditivos o azúcares. De ser posible, haz tu propia leche de coco. Los nódulos no se reproducirán en la leche de coco, así que tendrás que volverlos a poner en una base láctea cuando termines de preparar este tipo de kéfir.
-Pon
2 cucharadas de granos de kéfir en un frasco de vidrio limpio. Esta es una
buena cantidad de granos de kéfir para comenzar, ya que producirán un agradable
sabor a kéfir. Cuando tengas práctica haciendo kéfir, experimenta añadiendo más
o menos nódulos. Verás que la cantidad de nódulos que uses realmente afecta el
sabor y esto es sólo una cuestión de preferencia personal.
-Vierte
2 1/2 tazas de leche en el frasco. Nuevamente, la cantidad de leche que uses en
relación con el kéfir es una cuestión de preferencias, pero las 2 1/2 tazas es
una buena proporción para empezar. No llenes el frasco hasta arriba, ya que la
mezcla necesita espacio para respirar durante el proceso de fermentación; debes
mantenerlo lleno hasta los 3/4 de su capacidad.
-Cubre
el frasco y guarda a temperatura ambiente. Designa un lugar sobre la mesada o
dentro de uno de los gabinetes de la cocina para poner el kéfir. Si lo pones en
el refrigerador, no se fermentará. Déjalo fermentar por 8
horas. El proceso de fermentación requiere de varias horas, por lo tanto, lo
más sencillo es preparar los nódulos de kéfir con leche en la noche y usarlo en
la mañana. Cuanto más tiempo dejes que los nódulos trabaje, más ácido será el
sabor del kéfir y más espeso se volverá.
--Si prefieres un kéfir con menos sabor, puedes usarlo después de aproximadamente 5 horas en lugar de esperar toda la noche. El
kéfir de coco requiere de más tiempo para fermentar. Podrías tener que dejarlo
por más de 8 horas.
-Cuela
el kéfir. Coloca un trozo de tela para queso o un colador de malla fina sobre
otro frasco o recipiente. Vierte el kéfir del frasco original a través de la
tela para queso, separando los nódulos de kéfir del líquido. El kéfir está
listo ahora para beber o para guardar en el refrigerador.
-Enjuaga
los nódulos y comienza de nuevo. Enjuaga los nódulos con agua destilada (nunca
con agua de la llave). Colócalos en un frasco limpio, llénalo con leche e
inicia el proceso de nuevo. Si todavía no estás listo para una segunda porción
de kéfir, puedes dejar descansar los nódulos en un frasco, añadiendo leche, y
dejándolos una semana antes de colar.





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