Otro
probiótico natural que podemos elaborar en casa es la kombucha, que no es más
que un te fermentado, a base de SCOBY,
que es un acrónimo de Symbiotic Culture of Bacteria and Yeast (cultivo
simbiótico de bacterias y levaduras). Y “simbiótico” significa que las cepas de
bacterias y levaduras conviven en una comunidad compleja y de apoyo mutuo. Es
decir, dependen las unas de las otras. De hecho, las bacterias y levaduras
específicas en la kombucha son las que hacen que esta se comporte como lo hace.
También, lo recomiendo más que todo en niños en edad escolar, previa consulta
con su pediatra, sino existen otras contraindicaciones.
Ingredientes:
-1
recipiente de 2 litros.
-Un
SCOBY (se puede comprar en tiendas naturistas).
-Té
verde o té negro (4 bolsitas de té).
-115
gr de azúcar (1/2 taza).
-120
ml o 1/2 taza de cultivo iniciador (kombucha pura fermentada de un lote
anterior). O, en su defecto, vinagre blanco destilado o vinagre de sidra de
manzana pasteurizado.
- 1 ½
litros de agua filtrada (preferiblemente sin cloro, cloraminas ni flúor).
Modo de preparación:
• Pon el agua en una olla grande y lleva a
ebullición. Cuando rompa a hervir, apaga el fuego.
• Añade el té y deja que infusione durante 10 – 20
minutos. Pasado este tiempo, retire las bolsitas de té.
• A continuación, agrega el azúcar y remueve con
una cuchara hasta que se haya disuelto por completo.
• Después, tapa la olla con un paño limpio y deja
que se enfríe el té hasta llegar a temperatura ambiente.
• Una vez enfriado el té endulzado a temperatura
ambiente (¡esto es MUY IMPORTANTE!), échalo con cuidado al bote en el que vayas
a realizar la fermentación.
• Añade el SCOBY y el té iniciador en el que se
encuentra éste al bote con el té endulzado.
• Por último, cubre con la tela y asegúrala con
una goma elástica resistente.
Proceso de fermentación.
-Para
elaborar la kombucha, el sitio ideal debería de tener una temperatura cálida.
Pero no en exceso. De manera general, la temperatura ideal es entre 21º C y
26ºC.
-También
es importante que el lugar escogido esté fuera del alcance de la luz solar
directa. Y que tenga buena ventilación.
-Otra
cosa a tener en cuenta es que la kombucha no se fermente cerca de otros
alimentos fermentados. Como por ejemplo, el kefir, el yogur o el chucrut. La
contaminación cruzada de levaduras y bacterias puede ser problemática para el
SCOBY y el resto de fermentados con los que estés trabajando. Aunque mover el
bote no estropeará el lote que estás fermentando, sí que puede ser un problema.
Básicamente porque dificulta la observación de los signos más comunes de que el
proceso se está llevando a cabo de forma normal.
-El
período de fermentación está condicionado por tres factores: la temperatura
ambiente, el oxígeno y el área de la superficie.
A
partir del día 10 podemos comenzar a probar nuestro fermento. Para ello, mete
con cuidado un pitillo por un borde del recipiente. Lo más cerca del fondo que sea
posible. E intentando molestar lo menos posible al nuevo SCOBY que se ha
formado en la parte superior del líquido. Después, tapa con un dedo el orifico
superior del pitillo, sácalo del recipiente y echa el líquido atrapado en un
vasito.
En
este punto, tu kombucha ya tendría que tener algo de ese característico sabor
ácido del fermento. Aunque dependiendo de cómo te guste la kombucha, puede que
la des por terminada en este momento, o no. Cuando
tu kombucha tenga el sabor que te gusta, habrás terminado. No se recomienda más de 3 a 4 semanas.


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